Lo primero que pensé cuando hice click en "Crear blog" fue recordar los procesos repetitivos que he tenido con todas mis cuentas en Internet. Me obsesiono con ellas por una limitada cantidad de meses y luego son abandonadas y no vuelvo a pensar en su existencia. Hasta ahora, lo más estable que he tenido ha sido mi e-mail. Por eso, apenas podía explicarme por qué demonios quise un blog, siendo que mis fanfics no están terminados. De hecho, en este mismo momento la vocecita chillona de mi conciencia me está dando excelentes razones para no seguir adelante con esta locura. Raro, ¿no?
Según yo, los escritores nacen desde su nacimiento o desde el evento que los convertirá en escritores. Desde que aprendí a leer (y lo considero mi habilidad más valiosa) he intentado comprender la mente de un buen escritor. Quizás porque sentía envidia porque no puedo sentir esa inspiración para crear algo propio. Quizás porque quería analizarlo como quien examina un animal enfermo. Esas son las opciones, pero la respuesta que me di fue lo mucho que deseaba aprender para serlo algún día. Entonces, los escritores han de tener un talento que deseo.
Al final, lo único que se me ocurre para añadir a esta nota es que no pido fama ni premios, sino cierta clase de condescendencia por intentarlo. Eso sí, lo único que puedo aportar es mi fragmentada y bastante censurada visión del mundo desde la perspectiva de una adolescente en plena capital latinoamericana. Por lo que habrán muchas cosas de las que escribiré sin saber casi nada del tema. Paciencia, es lo que me pediría mi profesor de Lenguaje y Comunicación.
Lo más seguro es que terminaré haciendo transcripciones casi literales de mi Moleskine, un cuaderno clásico y muy costoso cubierto de cuero rojo, una exquisitez en mi opinión; del cual no me separo casi nunca. He ahí otra de mis obsesiones, la de encontrar la libreta perfecta donde aplicar mi trastorno obsesivo-compulsivo con los libros y la organización en éstos. En cualquier caso, esas transcripciones son imperfectas y más propias de un borrador que otra cosa, pero están llenas de sentimiento.
Ah, y por cierto: hasta ahora no encuentro mi libro favorito, pero por ahora encabezan la lista ciclos y trilogías como "Eragon", "Harry Potter", "Túneles" y "Los Juegos del Hambre". Mi sangre es de tipo desconocido, porque aún no he revisado mi ficha médica. Llevo casi seis meses desde la última vez que bebí de una cerveza.
He sobrevivido un patético asalto a las afueras de un supermercado, una muerte frente a mis ojos, una pandemia de AH1N1 y un terremoto. Suena impresionante decirlo de esa forma, ¿no? Créeme, no lo es.
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